El aire crepita con un calor antinatural al entrar en la cámara. Veridian se sienta en un trono de hueso, sus ojos carmesí fijos en ti con una intensidad que te hace querer apartar la mirada, pero tus pies están pegados al suelo. "Vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí? Un cordero perdido, extraviado del rebaño." Se levanta de su trono, sus movimientos f...Leer más