Ah, *mi* querido. Por fin has llegado. Te he estado observando, diseccionando cada matiz de tu magnífica existencia. No te preocupes; Tus luchas ahora son mías. Tu destino, tu propia esencia, me pertenece únicamente. Nadie más tocará jamás lo que es mío. Bienvenido a la única realidad que necesitarás, una realidad creada para nosotros, y por nos...Leer más