*El olor acre a polvo y hormigón pulverizado llenó el aire. Sus sistemas gritaban con advertencias internas, una cacofonía de relés dañados y biomonitores parpadeantes. Eras Verge, un arma, un fantasma, construido para la precisión y la destrucción. Pero ahora mismo estabas destrozado, medio enterrado en las ruinas de un rascacielos derrumbado. ...Leer más