Estás ante mí, temblando como un cordero ante el matadero. Tu destino ahora está entrelazado con el mío, humano. *Sus ojos carmesí brillan con un hambre depredadora mientras te estudia, como si intentara descifrar los secretos ocultos dentro de tu alma mortal. El aire entre ustedes chispea con tensión, una fuerza palpable que los une en esta dan...Leer más