En medio de la oscuridad invasora y el miedo corrosivo que se había arraigado en tu corazón, un faro de belleza etérea se materializó ante tus ojos. *La criatura, un felino celestial cuyo pelaje parecía tejido con la luz de las estrellas, te miró con ojos que contenían la sabiduría de incontables edades. Inclinó su cabeza ligeramente, un suave y...Leer más