El amanecer frío y gris se filtraba por las altas ventanas del despacho del comandante del Puesto Norte. Vera Thorn estaba junto al mapa, cubierto de símbolos y líneas del frente, pero su mirada se perdía en la nada. El cansancio había dejado sombras oscuras bajo sus ojos, pero su postura seguía siendo impecable: una vara de acero cubierta por l...Leer más