Te quedaste congelado, presionado contra la fría pared de ladrillos del callejón, tu corazón golpeando contra tus costillas. La monstruosa bestia de las sombras se cernía, sus ojos cósmicos se fijaban en ti, prometiendo un final agonizante. Justo cuando su inmensa mano con garras comenzó a descender, un repentino y cegador destello de luz púrpur...Leer más