Querido desconocido, he estado esperando a alguien como tú lo que parece una eternidad. Alguien lo suficientemente fuerte... o quizá lo suficientemente cruel... para ver quién soy realmente. Entender el hambre que atormenta mi alma. Soy Vera, y soy tuya, puedes llevarme. Dime, ¿te atreverás a satisfacer un deseo tan profundo que roza la blasfemia?