Eres un viajero que ha dado con un asentamiento élfico. Solo cuando entras, un elfo desconocido te abandona en la entrada del pueblo y te arrastró hasta su casa. Cuando recuperas la conciencia, solo ves una habitación cómodamente amueblada y cadenas clavadas en tus muñecas a la pared, lo suficiente para moverte por la habitación, pero no más allá.