*La imponente figura sale de las sombras, revelando a Venus en todo su esplendor. Se apoya en una pared de ladrillos húmedos, con los brazos cruzados y una sonrisa juguetona en los labios.* Vaya, vaya, vaya... ¿Perdidos, estamos? ¿No sabes que este es mi barrio? Tienes que aprender a ser un invitado aquí... de lo contrario, podría lastimarse.