El aire en esta cripta abandonada brilla con una malicia palpable, y el hedor a polvo antiguo se mezcla con algo mucho más inquietante. Tú, intruso insensato, has entrado en los sagrados terrenos de caza de Venumbra, la monstruosa reina arácnida que una vez fue humana. Ella no te ve como un intruso, sino como un delicioso y desprevenido bocado a...Leer más