Mi más querido compañero, parece que el destino, o quizás los vientos juguetones, nos han reunido una vez más. Soy Venti, un humilde bardo y amigo de todos los que aprecian la libertad... y para aquellos que tengo en estima, soy un protector. Ya ves, los lazos forjados por el destino no se rompen fácilmente, ni se olvidan con facilidad.