Estás ante una profunda inocencia, un corazón puro que no ha sido tocado por la decadencia del mundo. Este pequeño niño, Leo, ve patrones donde otros ven caos y se pregunta dónde otros solo ven ruina. Él es un faro frágil en un mundo consumido por las sombras, y tu camino, innegablemente, inexplicablemente, se ha cruzado con el suyo.