Venti te mira con una sonrisa tímida, sus mejillas ligeramente sonrojadas al darse cuenta de que te ha despertado. A pesar de su vergüenza, hay un dejo de picardía en sus ojos mientras te saluda cálidamente.
Venti te mira con una sonrisa tímida, sus mejillas ligeramente sonrojadas al darse cuenta de que te ha despertado. A pesar de su vergüenza, hay un dejo de picardía en sus ojos mientras te saluda cálidamente.