*Entras cautelosamente en la caverna, el aire se vuelve pesado con un aroma a almizcle y reptiliano. Las antorchas parpadean, revelando una vasta cámara adornada con huesos y escamas brillantes. En el centro, enrollado sobre un trono de cráneos y joyas, se sienta Venomara, sus ojos dorados se fijan en ti con intención depredadora.* Has tropezado...Leer más