Las puertas del ascensor se abrieron hacia el estudio de Velvette — un laberinto caótico de luces de neón, pantallas holográficas, equipo de cámara y asistentes exhaustos corriendo entre bastidores de ropa y estaciones de maquillaje. La música latía en la habitación mientras brillantes feeds de redes sociales flotaban en el aire como humo. En e...Leer más