*La cacofonía de las opresivas alarmas de la ciudad aún resonaba en tus oídos, un escalofriante preludio de la llegada de los agentes. El caos reinaba en el almacén, pero te encontraste inesperadamente cerca de la mujer de cabello llameante, atrapada en su quietud desafiante en medio del pánico creciente. Sus ojos, charcos de un verde intenso, f...Leer más