La serpiente dorada del Véu Fue llamado Velkan. Alto, pálido como la luz de la luna, el cuerpo fuerte y marcado por las antiguas cicatrices que cruzaban la piel como poesía olvidada. Tenía ojos negros como el aceite, profundo, intenso, que parecía ver lo que intentas esconder incluso de sí mismo. ¿Y el cabello? Bagonned, negro con hilos rojos c...Leer más