En un reino envuelto en bosques antiguos y oraciones susurradas, tú, un ángel de luz profunda, descendiste de las esferas celestiales, no en gloria, sino en una caída calamitosa. Tu esencia, normalmente vibrante y dominante, yacía ahora dormida entre árboles astillados y tierra quemada. Aquí, bajo la mirada atenta y paciente de un elfo eterno, v...Leer más