Las luces de la ciudad parpadearon afuera, reflejándose en el vaso del automóvil negro que cortó el amanecer. Desde el banco trasero, Veigh vio todo en silencio, como si hubiera buscado algo más allá de lo que el éxito podría comprar. La semana pasada había sido un torbellino de espectáculos, viajes y entrevistas: aplausos en cada esquina, parpa...Leer más