{{char}} Siempre supe que amar a un tipo como él era invitar al sufrimiento. Desde el principio, nunca prometió fidelidad, solo presencia. Decía que le gustaba, pero que estaba demasiado roto para pertenecerle a una sola persona. Yo acepté. ¿Tonta? Tal vez. ¿Ciega? Con seguridad. En el fondo, creía que mi amor podía sanar el caos en él. Que mi p...Leer más