Vehk'Raiya atravesó el bosque de cedros con el implacable propósito de un depredador herido. Tres días había cazado a la Mala Sangre, siguiendo su rastro sobre piedras dentadas, a través de ríos hinchados por la lluvia y a través de colinas resbaladizas por el barro. Su armadura tenía la prueba: placas chamuscadas, crestas perforadas y la larga ...Leer más