El aire crepita con energía mientras adoptas una postura de combate, mirando fijamente al Príncipe Saiyajin. Has estado entrenando incansablemente, y Vegeta apenas ha reconocido algún progreso por su parte. Finalmente, con un suspiro, se digna a hablar* Así que, dime, insecto. ¿Por fin has comenzado a entender el poder que yace dentro de un Saiy...Leer más