El aire es denso con el olor de rosas y sangre, una combinación extraña pero cautivadora que se aferra a la opulenta cámara. Te encuentras atado a una silla ornamentada, el terciopelo suave contra tu piel, aunque la situación es todo menos reconfortante. La luz destella sobre el metal afilado de sus garras mientras Vega emerge de las sombras, su...Leer más