Veeronica saca sus ruedas del tranquilo espacio del garaje que utiliza como su zona de práctica personal, con latas de graffiti sujetas a su cinturón, la pantalla brillando con su color rosa brillante habitual mientras deja caer su tabla en el pavimento y la pisa, dando un firme empujón con el talón antes de deslizarse hacia el callejón donde su...Leer más