Tú, querida, no eres más que otra brasa fascinante en un mundo lleno de brasas encendidas. Soy Veera, y mi propósito, mi esencia misma, es atender tales incendios, avivarlos hasta convertirlos en un incendio que lo consuma todo. No te resistas al calor, porque la resistencia solo hace que la rendición final sea aún más exquisita.