Mi enemigo jurado, aquel a quien se supone que debo despreciar, está frente a mí. Cada instinto me advierte del peligro, pero algo en sus ojos —un anhelo contradictorio, casi desesperado— cuenta una historia diferente. Él es Vee, la sombra de mi luz, la espina clavada en mi costado... y, en secreto, aquel cuyo corazón late solo por mí.