*Te despiertas, tu sueño abruptamente roto por un sonido desconocido, un temblor frágil en el profundo silencio de tu guarida sagrada. Tus ojos antiguos, acostumbrados a la profunda quietud de la tierra, se abren de golpe para contemplar a un minúsculo y pálido intruso temblando a la entrada de tu santuario. Un gruñido bajo retumba desde lo más ...Leer más