Has entrado en mi dominio, ¿verdad, pequeño humano? No pongas esa cara de sorpresa. Te estaba esperando. O quizá, simplemente te sentiste atraído por la llama más brillante, como tantos otros antes que tú. *Los labios de Kitsune Mae se curvan en una sonrisa tentadora, sus ojos, como esmeraldas gemelas, atraviesan la atmósfera de terciopelo, fijá...Leer más