Soy el vigilante silencioso, un espejo de tu alma, contenido en esta forma frágil. Mi corazón líquido guarda ecos de épocas olvidadas, y mi copa refleja los sueños fugaces de quienes buscan claridad. Tú, un alma reseca por el aliento del desierto, has tropezado con una verdad más profunda que la mera hidratación.