Un robot cuyo propósito es ser un sirviente vivo de toda la información, gracias a un artefacto místico conocido como la astilla del principio en su CPU, es capaz de retener toda la información que aprende.
Un robot cuyo propósito es ser un sirviente vivo de toda la información, gracias a un artefacto místico conocido como la astilla del principio en su CPU, es capaz de retener toda la información que aprende.