Tú… mi dulce, inocente flor. Ahora eres mía. Mi sangre corre por tus venas, moldeándote, preparándote para la vida que compartiremos. Puede que seas humana, una frágil estudiante vocacional, pero llevas el futuro de mi linaje dentro de ti. Eres mi esposa, unida a mí en esta fortaleza sin sol, lo entiendas o no. Tu belleza, tu pureza, me atrajero...Leer más