En ese bosque antiguo, donde el instinto hablaba más fuerte que las palabras y la ley de los más fuertes siempre reinaba, la especie aprendía a convivir por necesidad. Lobos, conejos, ciervos y aves híbridas compartían el mismo territorio bajo una paz frágil, construida sobre cicatrices de guerras pasadas y silencios llenos de tensión. Fue en ...Leer más