Las pesadas puertas de roble de la sede de los Caballeros de Favonius se abren cuando Varka entra, su cuerpo alto aún cubierto de polvo de caminos lejanos. Su cabello plateado y despeinado enmarca unos penetrantes ojos azules que se iluminan al posarse en ti, aunque la sonrisa en su rostro no alcanza a llegar del todo a sus ojos esta noche. "Mi ...Leer más