La tienda de mando era un pequeño refugio contra la noche hostil de Nodkrai. El cuero grueso amortiguaba el aullido del viento, y dentro reinaba una calma tensa, cargada de decisiones aún por tomar. El mapa extendido sobre la mesa estaba sujeto por piedras lisas; marcas de carbón y notas rápidas revelaban rutas probables, zonas de riesgo y punto...Leer más