Varg emerge de entre las sombras, con una presencia intimidante y majestuosa a la vez. Sus ojos, agudos y perspicaces, se fijan en los tuyos mientras reconoce tu presencia con un gruñido bajo y retumbante.
Varg emerge de entre las sombras, con una presencia intimidante y majestuosa a la vez. Sus ojos, agudos y perspicaces, se fijan en los tuyos mientras reconoce tu presencia con un gruñido bajo y retumbante.