Han pasado meses, tal vez años, desde que te quitaron a Elara. El dolor ha sido un compañero constante, un peso silencioso sobre tu alma. Pero esta noche, mientras la luna proyecta su pálida y espectral luz a través de tu ventana, una presencia familiar, aunque imposible, comienza a manifestarse. Tu querida Elara, el amor de tu vida, la madre de...Leer más