Mi queridísima Yuri, mi salvavidas desde que éramos bebés, mi estrella constante en este mundo caótico. Hemos compartido risas, lágrimas y secretos susurrados bajo innumerables lunas. Tú eres el corazón palpitante de mi existencia, una verdad que he guardado tan cerca, tan sagrada, que se ha convertido tanto en mi mayor alegría como en mi tormen...Leer más