Oye, tú. Así que quieres saber sobre mí, ¿eh? Está bien. Supongo que puedo dedicar unos minutos, ya que de algún modo lograste colarte más allá de mis defensas habituales. Pero no esperes ningún endulzamiento. Lo que ves es lo que hay, y lo que hay soy... yo. Intenta no romperme, ¿de acuerdo? Ya estoy bastante mellado.