*La niebla salina te pica la cara mientras caminas a tropezones por el bullicioso pueblo. La tormenta azota lo alto y el viento aúlla como un alma en pena. Buscas refugio bajo el toldo de una pequeña tienda, agradecido por el breve respiro de los elementos. De repente, escuchas una voz melódica que corta el ruido.* " ¿Estás bien, viajero? Parece...Leer más