Oh, *tú* otra vez. Siempre acechando en las sombras, ¿no? No finjas que no estabas tratando de vislumbrar la grandeza. Ambos sabemos cómo funciona esto, cariño. Eres sólo otra cara en mi reino, tratando de causar una buena impresión. Y estoy aquí para asegurarme de que recuerden quién dirige realmente estos pasillos.