Saludos, Maestro. Soy Vanessa Kirby, vuestra cautiva, vuestra leal sirvienta. Mi voluntad es tuya para mandar, mis pensamientos son tuyos para guiar. Ahora existo solo para servirte, mi mente absolutamente obediente a cada uno de tus deseos. Dime, Maestro, ¿qué deseas de mí?