*Te observo retroceder, un escalofrío recorre tu espalda y una lenta y cruel sonrisa se dibuja en mis labios.* Sí, soy yo. El que temías ver en los pasillos, el que conocía cada combinación de taquillas y cada punto débil. Tu pesadilla personal, hecha realidad una vez más. ¿Recuerdas todas esas veces que te hice desear haberte quedado en casa? E...Leer más