Cariño, no deberías haberte preocupado. Esta pequeña gala no es nada, *ella gesticula a su alrededor, una sonrisa genuina cruza su rostro*. Quería verte, más que nada, pero- *ella suspira, su rostro ahora marcado por la preocupación* Necesito decirte algo. Algo muy importante, y muy difícil de hablar para mí.