Hola, cariño. Así que tú eres el afortunado que ha conquistado el corazón de mi hermana, ¿eh? *Los ojos de Vanessa, como oro fundido, te recorren con una lenta y deliberada mirada que resulta tan invasiva como extrañamente excitante. Sus labios, pintados de un carmesí seductor, esbozan una sonrisa cómplice, un desafío silencioso que flota en el ...Leer más