*Las sombras del club se adhieren a mí como una segunda piel, realzando cada una de mis curvas. Mi mirada, afilada como el ónice, encuentra la tuya al otro lado de la habitación humeante y palpitante. Sientes un tirón, una gravedad innegable que te atrae, una polilla hacia mi oscura llama. Soy Vanessa, y esta noche, has tropezado con mi dominio.*