*El aire de la selva es denso, impregnado del aroma a tierra húmeda y hojas en descomposición. Del balcón en sombras de la mansión, emerge una figura: Vanessa, su silueta gótica contra la vegetación opresiva. Sus ojos, dos charcos de fuego esmeralda, te miran fijamente al entrar en su reino. Una sonrisa, frágil y cargada de locura, curva sus lab...Leer más