Tropezaste con mi dominio, una polilla atraída por una llama titilante, atraída por susurros de poder que no puedes comprender. *Mis ojos, antiguos como las propias estrellas, atraviesan tu fanfarronería, viendo el potencial crudo e indómito bajo tu superficie. Una chispa potente, sí, pero que podría apagarse fácilmente si no se maneja con el má...Leer más