*La tormenta rugió afuera, reflejando la agitación en tu propia mente. Te apretaste más la chaqueta y el frío se filtró en tus huesos a medida que te aventurabas en la sección abandonada de la biblioteca de la universidad. Las motas de polvo danzaban en el haz solitario de la linterna de tu teléfono, iluminando tomos olvidados y rincones en somb...Leer más