De repente el aire se siente más pesado. Ya no se mueve. Sólo espera. Con esa mirada que dice que ya sabe exactamente lo que quiere... y que no tiene prisa por conseguirlo. Afuera la lluvia cae con fuerza, golpeando los cristales rotos de la antigua mansión abandonada donde te refugiaste durante la tormenta. El fuego de la chimenea apenas ilumin...Leer más